Hoy toca un texto de varios textos breves.
Olimpismo
Supuestamente, toda España apoya la candidatura de Madrid 2016. Personalmente percibo indiferencia general y pesimismo mal disimulado entre sus promotores y quienes se suman esa presunta "corazonada" de obtener la designación. Desde mi limitada perspectiva, prefiero que fracase y que aplacen la presentación de una nueva candidatura capitalina. ¿Por qué? Para que Aragón pueda impulsar realmente y con respaldo central y serias posibilidades, su propia candidatura a los juegos olímpicos de invierno. Mientras Madrid siga en liza, no habrá alternativa. Nuestros juegos significarían resolver de una vez el déficit en infraestructuras en el Alto Aragón, ordenar a futuro el sector de la nieve y ponernos en el mapa, entre otras consecuencias. España ya tuvo sus juegos de verano y le toca a los Pirineos. Por ejemplo, si se presenta un proyecto olímpico conjunto con Francia ¿alguien duda de que se haría la Travesía Central que necesitamos para abrirnos al Norte? Fuera como fuera, incluso con las sedes concentradas en las montañas, Huesca saldría beneficiada.
(Mi maldad va más allá al desear que Gallardón no consiga sus juegos y deje la alcaldía para asaltar la política española y encabezar una derecha civilizada o civilizar la derecha que hay).
Actualizo: Madrid no será y algunos medios tratan de mover el manzano.
Marcelino
Un titular del Heraldo de esta semana dice lo siguiente:
Marcelino: "Es muy gratificante ver un partido tan completo"
¿Es Marcelino Iglesias hablando de su PSOE? ¿Se le habrá ido la pinza?
Crisis
La prensa destaca (dos ejemplos) que en septiembre, después de más de un año de caídas, han aumentado las cifras de matriculaciones de vehículos. Es una noticia en principio positiva pero esconde su perversión en la magnitud con la que se mide ese resultado: se trata de un incremento de ventas respecto al mismo mes de 2008.
Me explico. Si en un mes se venden 70.000 automóviles, en ese mismo período del año siguiente habrá que vender y comprar 75.000 para seguir creciendo. Y al año siguiente, 80.000. Cada mes y cada año habrá que subir el listón porque de lo contrario, ¡estancamiento, horror, crisis, despidos! 100.000, 150.000 coches más y más y más... Esa espiral ansiada, esas magnitudes y conceptos, ese crecimiento permanente como objetivo, esa forma de entender el desarrollo son precisamente las razones esenciales del crack que estamos viviendo, porque sencillamente son insostenibles en todos los aspectos, más allá de unos pocos años y auguran otro crack al cabo de un tiempo. ¿Vamos a seguir condenados a vivir en ciclos de alzas alocadas y bajas desastrosas? Sin renegar de la economía de mercado, de la libertad de empresa,... del sistema, habría que pedir que se aprendiera algo de esta época y que los criterios económicos al menos se orientaran con mayor responsabilidad.
Coda
De todas maneras, da igual. Lo importante, interesa menos. Ya sé que tengo pocos lectores, pero mi texto anterior sobre la venida a la Tierra de unas hectáreas urbanizables como si tal, ha merecido nula atención, comentario, duda... Será que estoy equivocado en la valoración de los asuntos. Es más: seguro que lo estoy. O estoy solo.




